
En muchos eventos, las marcas están presentes, pero no siempre consiguen construir una experiencia real y coherente que vaya más allá del impacto puntual. Se diseñan piezas visuales, se instalan pantallas y se genera visibilidad, pero sin una narrativa clara que conecte todos los elementos.
En el Energy Fest, celebrado en el Palau Sant Jordi y vinculado a Barça Mobile, el planteamiento fue distinto desde el inicio: entender el espacio físico como una extensión directa de la marca y no como un simple soporte.
Desde Emvi participamos en el desarrollo de los visuales del evento, diseñados específicamente para integrarse en los distintos stands y puntos de contacto con el usuario, con un enfoque que priorizaba cómo se perciben en un entorno real y no solo cómo se ven en pantalla.
No se trataba de diseñar piezas aisladas, sino de definir una lógica visual capaz de sostener una experiencia completa.


Diseñar para un entorno donde la atención es limitada
Un evento no funciona como un entorno digital, ya que el usuario está en constante movimiento, expuesto a múltiples estímulos y con una capacidad de atención muy reducida, lo que obliga a replantear completamente la forma de diseñar.
Por eso, todos los visuales se desarrollaron en formato vertical y pensados para reproducirse en bucle, entendiendo que cada impacto debía ser inmediato, autónomo y comprensible en pocos segundos, sin depender de sonido ni de una secuencia narrativa lineal.
Esto implica trabajar con composiciones muy claras, ritmos visuales marcados y una jerarquía que permita captar el mensaje casi de forma instintiva, sin necesidad de esfuerzo por parte del usuario.
El concepto creativo: viajar conectado, sin fricción
El eje del proyecto se construye sobre una idea sencilla pero potente, que es la de eliminar cualquier barrera en la experiencia de viajar y mantenerse conectado.
El producto lo hace posible. La eSIM no es solo una solución tecnológica, sino un cambio en la forma en la que se entiende la conectividad, ya que elimina la necesidad de tarjetas físicas, simplifica el proceso de activación y permite estar conectado en cuestión de segundos desde cualquier lugar.
A nivel visual, esto se traduce en una narrativa basada en la continuidad, donde los destinos se suceden sin cortes bruscos, las transiciones refuerzan la sensación de movimiento constante y el conjunto transmite una experiencia fluida y sin interrupciones.
No se trata de explicar el producto, sino de trasladar lo que significa en términos de uso real.
Integrar la marca dentro del contexto del evento
El Energy Fest contaba con artistas como Nicky Jam, Luis Fonsi y Arcángel, lo que generaba un entorno donde la energía, el ritmo y la conexión global ya formaban parte de la experiencia del usuario.
En este contexto, la clave no era destacar de forma agresiva, sino integrarse de manera natural, utilizando un lenguaje visual alineado con lo musical, lo digital y lo contemporáneo, de forma que la marca no interrumpiera la experiencia sino que formara parte de ella.
Esto permite construir una percepción mucho más orgánica, donde el producto se asocia directamente a un estilo de vida y a un contexto cultural concreto.
Resultado: visibilidad que construye marca
El resultado final no se mide únicamente en términos de impacto visual, sino en la capacidad de construir una percepción sólida y coherente en la mente del usuario.
Los visuales desarrollados para el Energy Fest permiten captar atención en un entorno complejo, comunicar sin necesidad de explicación y reforzar el posicionamiento de Barça Mobile como una solución global, ágil y alineada con un estilo de vida conectado.
Porque en este tipo de activaciones, la diferencia no está en estar presente, sino en cómo se diseña cada punto de contacto para que la experiencia funcione como un todo.
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